Associazione Industriali della Provincia di Vicenza - documento della sezione Vicenza y sus distritos industriales

Search


Home > Vicenza y sus distritos industriales

Economía: el modelo vicentino

Introduzione




 
 
Vicenza es conocida en Italia y en el mundo por los edificios del gran arquitecto Andrea Palladio, por el Teatro Olimpico y las villas, por la buena mesa y los productos de la tierra, por las atractivas localidades turísticas o por los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial de Monte Pasubio y Monte Ortigara.


Pero Vicenza no es solamente arte, gastronomía o turismo: es también y sobre todo economía, industria y artesanía, producción y exportación. Cuando se habla de este "modelo" véneto que ha permitido a la región alcanzar niveles de desarrollo y tranquilidad social inesperados hasta hace pocos decenios, es preciso remarcar que la provincia donde este modelo se ha traducido mejor en realidad es precisamente Vicenza.

Este hecho es todavía más evidente a nivel industrial donde, junto a los grandes grupos, sobresalen sobre todo las empresas de dimensiones medianas, pequeñas o muy pequeñas, provistas de vivo espíritu empresarial, de flexibilidad en las propuestas productivas, de innovación tecnológica y de una fuerte inclinación por la exportación.

Se trata de cualidades importantes en el panorama de bienestar y económico italiano, y que han llevado Vicenza a los primeros puestos en la clasificación de las zonas con mayor y más cualificada industrialización. Por este motivo actualmente es posible hablar con todo derecho de modelo vicentino, visto que un tercio de toda la exportación véneta procede de la provincia bérica y que - siempre por lo que se refiere a las mercancías exportadas - Vicenza ocupa un puesto de absoluto relieve también a nivel nacional.
A menudo se afirma, con razón, que la provincia de Vicenza destaca sobre todo por su internacionalización visto que más de 11 mil millones de euros, sobre un volumen de negocios total de 42, proceden de exportaciones.
Calculado sobre el número de habitantes, el volumen de negocios en exportaciones de Vicenza la convierten en la provincia que más exporta en toda Italia.

Si se le pregunta a un industrial vicentino dónde está lo que hace la diferencia respecto a otras zonas de Italia, la respuesta no podrá prescindir de un comprensible orgullo de empresa, pero sin duda no carecerá de un debido respeto por la contraparte obrera, casi una identidad de visión entre patronal y trabajador sobre las exigencias y sobre los mecanismos de las empresas.
En Vicenza, en efecto, la economía se ha desarrollado de manera rápida con pocas roturas sociales, si se excluyen las periódicas negociaciones de renovación contractual y algunas discusiones en los momentos de crisis. Al inicio fueron los campesinos que dejaron los campos por la industria, convirtiéndose en obreros o pequeños empresarios, mientras en los años más recientes el mismo éxodo se ha producido entre el sector secundario y los servicios terciarios.

La dinámica empresarial ha seguido un crecimiento constante y una de las características que actualmente hacen de Vicenza una tierra de industria muy particular es la profunda especialización, con concentraciones delimitadas en el territorio de específicos sectores productivos: de esta manera existen núcleos muy marcados de empresas del sector metalmecánico pesado o de precisión, del sector textil-confección, de la orfebrería, del mueble y la madera, de la curtición, agroalimentario, de la cerámica o de otro cualquiera de los muchos sectores existentes.

El sector más importante para la economía vicentina es el de la metalmecánica.
El gran desarrollo de la mecánica tuvo inicio en los años setenta y en estos treinta años se han consolidado una gran variedad de producciones: la electromecánica, sobre todo, pero también las máquinas para el trabajo de la madera, las máquinas para la curtición y las destinadas a la orfebrería, las máquinas herramienta. Existen también empresas que se han afirmado por su fiabilidad en las mecanizaciones de tecnología muy elevada.

Después de la metalmecánica, el sector más extendido de la provincia es el textil-confección, que cuenta con casi un cuarto de la mano de obra.
La industria textil y lanera vicentina (concentrada sobre todo en el área de Schio y Valdagno y en la franja al pie de las montañas) ya desde finales del siglo XVIII y luego en el siglo XIX ha contribuido con auténticos precursores del mundo empresarial a escribir la historia de la industrialización italiana. Actualmente, además, es todavía particularmente presente en la provincia la confección, en todas sus tipologías de elaboración, desde la alta moda a la prenda de abrigo, del casual a la confección deportiva y al género de punto.

Vicenza, además, es conocida en todo el mundo por su arte orfebre, que hace de esta provincia uno de los tres polos más importantes de Italia y uno de los principales productores mundiales, con altos porcentajes de exportación a todos los continentes.
La tradición orfebre vicentina es muy antigua, se remonta a la Edad Media y llega hasta al siglo XVIII, a la época de la República de Venecia.
Hoy en Vicenza se trabajan más de 200.000 kg de oro al año: más de un tercio de todo el porcentaje italiano. En este sector, un incentivo determinante para las exportaciones lo desarrolla la Feria de Vicenza que organiza tres exposiciones internacionales de orfebrería a lo largo del año.

Tradición e innovación son también las características del sector del mueble y de la madera, presente con una amplia gama de producciones que van desde el mueble artístico al mueble para la casa (cocinas) y la oficina, con una afortunada combinación entre diseño artístico y calidad y con la presencia de empresas líderes en los respectivos sectores.

La curtición y las pieles representan otra producción que habla vicentino; esta provincia, además, es el primer polo italiano para este tipo de actividades.
El inicio de su desarrollo debe situarse en los años sesenta pero fue durante los setenta cuando alcanzó su máximo desarrollo; el polo curtidor actualmente está trabajando en el respeto del medioambiente, a través de la introducción de relevantes innovaciones tecnológicas en los procesos de elaboración.
Muchos otros sectores animan la industria vicentina: las materias plásticas, con su altísimo contenido innovador; la siderurgia, con la presencia de algunas importantes acerías; la mecanización del mármol, de calidad y apreciado en todo el mundo; el alimentario, con los vinos, las grappas, los quesos y los jamones locales; el papel, la cerámica artística, la construcción y las instalaciones.

Todas estas industrias están distribuidas a lo ancho de la provincia y no es por casualidad que se habla de modelo policéntrico vicentino. Como si de un programa de colonización se tratara, en efecto, cada una de las zonas de la provincia cuenta hoy con un sector más desarrollado que los demás. De esta manera, encontramos en Schio y Thiene una alta concentración de empresas mecánicas, mientras en la zona de Marostica y Nove existe una auténtica vocación por la cerámica, como en Bassano o Trissino por la orfebrería o en Chiampo y Arzignano por la industria de la piel y del curtido; por último, en toda la zona que recibe el nombre de Basso Vicentino por la agricultura. En la capital de la provincia hay de todo, con una particular tendencia hacia el terciario y los servicios pero también por la industria pesada.
Con un panorama parecido, no sorprende que la industria sea quien hace de locomotora al tren económico de la provincia bérica, dando trabajo a casi el 50 por ciento de los vicentinos; un record insidiado por el terciario, mientras que la ocupación en agricultura actualmente representa un dato marginal.
También por lo que concierne el desempleo, Vicenza tiene un índice ampliamente por debajo de la media nacional, alrededor del 3,0%.

Hasta aquí el retrato de la industria y de la posición relevante que ésta ocupa en el panorama productivo vicentino. La radiografía de la provincia no sería completa sin una mirada al sector artesanal y a la agricultura. El sistema artesanal, con unas 25 mil unidades productivas que dan trabajo a unas 80 mil personas, tiene un impacto enorme sobre la economía local, sobre todo considerando que de cuatro vicentinos uno está ocupado en un taller artesanal Artesanía en Vicenza significa un universo de trescientos oficios antiguos y modernos, con un radio de acción que va del arte a la tecnología más avanzada.
Las empresas artesanas son por un 40 por ciento manufactureras (unas 10.000), un buen 20 por ciento pertenecen al sector de la construcción o realizan instalaciones, otro 20 por ciento aproximadamente forma parte de los servicios y el resto se refiere a otros sectores, como los transportes.
El mundo de las pequeñas empresas es un mundo fascinante, proyectado a Europa pero vinculado a las raíces y a la tradición, con maestros artesanos que siguen transmitiéndose los secretos del oro y de la madera al lado de expertos de software que en algunos casos colaboran incluso con la Nasa.



© Confindustria Vicenza